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Un mercado de sueños para los amantes de las TIC

“Desde la coordinación del evento, se vaticina un futuro enfocado al emprendimiento”

Olivia García, directora técnica de GITGE

Los proyectos ganadores del Teg Campus

El pasado mes de mayo se celebró la segunda edición del Teg Campus, con gran éxito de asistencia y participación. Este evento contribuye a descubrir y poner en valor el emprendimiento y el talento tecnológicos de nuestro país. Presentamos los seis proyectos ganadores de 2019.

No se puede otear a simple vista, pero en la entrada principal del edificio hay un cartel invisible que dice: “aquí se venden sueños”. Condiciones únicas para comprarlos: ser joven, apasionado de la tecnología, tener ganas de aprender y estar interesado en el mundo emprendedor. Este es el Teg Campus, donde los jóvenes tecnólogos ecuatoguineanos tienen permiso para soñar con un futuro mejor y aquellos que carecen de nociones sobre la materia, pueden aprender. Y es que el sector tecnológico del país se garantiza gracias al talento juvenil y al espíritu de emprendimiento… o mejor dicho, vendiendo sueños.

Desde el año 2018, durante los meses de mayo, se organiza el Teg Campus por iniciativa del ente Gestor de las Infraestructuras de Telecomunicaicones de Guinea Ecuatorial, GITGE. Es un concurso que busca descubrir jóvenes que viven y respiran por encender un ordenador, diseñar páginas web y aplicaciones o desarrollar inventos y cuya exigencia más importante es presentar un proyecto que resuelva un problema social todavía intacto o que suponga una innovación.

Del éxito de la iniciativa da buena cuenta la evolución de los números en estas dos ediciones, en las que se ha pasado de los 2.500 asistentes y los 198 participantes de 2018 a los 7.565 asistentes y 454 participantes de este 2019. Y de las 72 horas “sin dormir bien” del año anterior a las 144 de la presente edición. Fueron 6 días en los que los que entraban en concurso rehusaron a su derecho a descansar con la esperanza de conseguir una oportunidad de vida. “Casi no dormía. Trabajaba día y noche”, revela Leví Amador, diseñador de una aplicación para pagar el consumo eléctrico con un clic desde el smartphone, uno de los proyectos ganadores.

El talento visto en el polideportivo de Malabo fue tan elevado que deslumbró al propio presidente del Banco Africano de Desarrollo (BAD), Akinwumi Adesina, quien no dudó en alimentar las esperanzas de los presentes al llamarles “grandes personas en busca de grandes oportunidades”. Desde la coordinación del evento, se vaticina un futuro enfocado al emprendimiento, como defendió Olivia García, directora técnica de GITGE, en una entrevista exclusiva para Guinea Emprende.

Las perspectivas para 2020 no pueden ser, pues, mejores.

Seis proyectos ganadores

Durante el Teg Campus se lleva a cabo un concurso para seleccionar los mejores proyectos en tres categorías: Diseño de páginas web, Desarrollo de app y Electrónica y Robótica (Inventos). El premio consta de dos partes: una en dinero y material y otra en soporte y asesoría para emprender. Te presentamos algunos de los proyectos ganadores.

Photo Credit: GE Emprende
Photo Credit: GE Emprende

Angelina Verónica Mitogo y María José Ngüi: el bastón acústico

Angelina Verónica Mitogo y María José Ngüi (18 y 21 años, respectivamente) son estudiantes de primero de Agronomía en la Universidad Nacional de Guinea Ecuatorial, UNGE. Para ellas, “el Teg Campus es el primer paso para que un aficionado materialice sus sueños tecnológicos. Es una puerta para iniciarte en lo que te gusta. Porque cuando llegas ahí encuentras a profesionales que ya trabajan en lo que a ti te llama la atención y charlando con ellos, te guían”, coinciden las dos amigas que se dispusieron a dar un golpe sobre la mesa, rompiendo estereotipos de género, al ser las únicas chicas que estaban en su modalidad, Inventos. “De tanto decirnos que somos chicas, que no pertenecemos a este mundo, que estamos perdiendo el tiempo queríamos romper esta barrera”, responde contundente Verónica.

Al final, no sólo rompieron estereotipos, sino que también se adjudicaron el primer premio de su modalidad, al inventar un bastón “inteligente” para personas con discapacidad visual, con un premio de 1.500.000 FCFAS. Es un artefacto que, a diferencia del ya conocido bastón blanco para invidentes, tiene incluido un sistema de avisos acústicos. “En cuanto detecta un obstáculo, emite un sonido”, detallan. Por el momento, y a la espera de que aparezcan ofertas de promoción e industrialización de su trabajo, ambas inventoras disfrutan de una beca de formación como parte de su premio.

Leví Amador Nsue: facturas eléctricas a golpe de clic

Photo Credit: GE Emprende

Leví Amador Nsue Obiang estudia tercero de Informática de Gestión en la UNGE. Refuerza las habilidades adquiridas en la Universidad con los tutoriales y demás material que encuentra en bibliotecas virtuales gratuitas de Google. Así fue como quedó atrapado en unos cursos de Youtube sobre programación en java. El resultado es la aplicación con la que pretende poner fin a las largas colas y horas de esperas para pagar la factura de la corriente eléctrica de SEGESA.   

El joven programador informático recuerda el ambiente estresante en el que trabajó para tener “casi lista” la aplicación en tan sólo 6 días. “Yo creo que me entró un subidón de adrenalina. Estaba convencido de que no iba a tener otra oportunidad como esta para mostrar a la gente de lo que soy capaz”. Y el resultado, el segundo premio en la categoría de Diseños Web, dotado con 500.000 FCFAS.

Aunque reconoce que a nivel de comercialización “todavía no hay nada claro ni seguro todavía, pero sí hay posibilidades de que esto vaya a tener una financiación. Si finalmente no consiguiese ningún apoyo ni financiación a nivel nacional, prefiero venderlo a que sea un proyecto muerto en el ordenador”, confesó.

Photo Credit: GE Emprende

Fermín Copoború: gestión inteligente de notas académicas

A sus 25 años, Fermín Copoború Loeri aplicó su experiencia como docente en distintos centros para aportar algo que permitiese revertir el exceso de trabajo y el caos que presenciaba cotidianamente, con la gestión manual de las calificaciones y sus consiguientes riesgos, como la pérdida de notas, la falsificación de boletines de parte de los alumnos, etcétera. Así fue como nació GONCEGE, que significa Gestión Óptima de las Notas de los Centros Educativos de Guinea Ecuatorial. Es un sistema que permite controlar las notas de los estudiantes digitalizándolas y almacenándolas en una base de datos. “Se me ocurrió la idea porque he visto muy tedioso que, al finalizar el trimestre, cada centro tenga que fotocopiar, encuadernar, y llevar las calificaciones al ministerio. Son muchísimos papeles y luego se le puede escapar uno a alguien, traspapelarse durante el trayecto, ensuciarse…”, argumenta este profesor que confiesa no haberse ido al certamen con esperanzas de victoria (obtuvo el tercer premio en Diseños Web, con una asignación de 300.000 FCFAS) sino de mera participación. “Sólo trabajé con naturalidad, intenté ser yo y lo que sé hacer. Y el resto de las cosas salieron solas. No sé si diría que la suerte estaba echada”.

La edición del certamen se acabó, pero su proyecto no llegó a su 100%. Por lo que su objetivo es conseguir financiación tanto para formarse como para acabar el proyecto y ponerlo operativo. Y es que, si algo tienen en común todos los ganadores de este certamen, es que se ven a sí mismos como unos “pequeños emprendedores”, que quieren hacer de sus ideas unos negocios rentables.

Arcadio Nseng Ovono: un Akong online

Photo Credit: GE Emprende

La de Arcadio Nseng Ovono Nfono es la historia de un joven que vio una puerta para visibilizar su talento a los cuatro vientos y no la desaprovechó. Está convencido de que el concurso es una oportunidad fantástica para darse a conocer y divulgar el talento. “Los jóvenes necesitábamos un Teg Campus desde hace mucho tiempo. Desde que tenemos internet, aprendemos cosas por nuestra cuenta, a través de tutoriales, pero no teníamos ningún lugar donde demostrar lo aprendido y ahora sí”. Su propuesta, merecedora del primer puesto en Diseños Web (1.500.000 FCFC), es una fusión de cultura y tecnología a través de una web y en particular a través de un juego tradicional, la adaptación digital del juego Akong, uno de los juegos de estrategia más antiguos que se conocen. Posiblemente, el primero de muchos otros más que seguramente acabarán agregándose a la oferta.  “Como hoy se juega al ludo en el móvil, también se puede jugar al Akong”, augura.

Reconoce que su táctica para hacer frente a los concursos es “mostrarse pesimista en el resultado porque es la única forma de relajar los nervios que produce la tensión de ganar o perder ante tanta competencia. Me permite trabajar mejor”. Durante el pasado mes de agosto se anunció que ya estaba disponible para jugar online.

Antonio Bielo Boliko y Abel Tomás E. SIlochi: la app de los anuncios

Photo Credit: GE Emprende

Otro de los jóvenes talentos tecnólogos que acudió al Teg Campus para medir sus capacidades fue Antonio Bielo, quien, junto a Abel Tomás E. Silochi, se adjudicó el primer premio en la modalidad de diseños de App (1.500.000 FCFAS), gracias a su proyecto, Talismán, “una aplicación móvil dedicada a la publicación de eventos, servicios, empleos…”. Un trabajo con el que este joven ha conquistado el gusto tecnológico del jurado. “Tenía claro que mi objetivo era salir victorioso del concurso. Por lo que, a pesar de la presión y muchos nervios por acabar en 6 días y superar a tantos desarrolladores, seguí firme con mi propósito, cuidando al máximo los detalles”, puntualiza este diseñador web que cuenta con un certificado de Google Int en desarrollo de aplicaciones móviles, pero que se ha forjado su propio talento a golpe de esfuerzo y dedicación y con la mediación de un Grado Superior de Administración en Red.

El certamen ha marcado un antes y un después en su vida. “Después del concurso me han llegado nuevas oportunidades. He recibido alguna que otra oferta de participación en algunos proyectos”, revela. “Talismán no es sólo un proyecto ganador, sino también el proyecto de mi vida. Actualmente estoy trabajando junto con mi compañero del concurso, Silochi, para finalizar el proyecto y continuar con un plan de emprendimiento”. Desde finales del 2018, trabaja como desarrollador web en el proyecto del Sistema Informatizado del Registro Civil, y diseña la página digital de una revista internacional que se publicará próximamente.

Juan Carlo Barila Paco
y Roberto Buna Chema: el traductor de español a bubi

Photo Credit: GE Emprende

Como en esas películas que cuentan historias de personas que empiezan sin saber nada y llegan a ser brillantes en su área de actividad, así relata Juan Carlo Barila su llegada al Teg Campus junto a su amigo, Roberto Buna Chema: con pocos conocimientos sobre programación para, al final, alzarse con el tercer puesto en Diseño de Apps, con 300.000 FCFAS de premio. “Al entrar me sentía como un perro en misa: no entendía casi nada”, cuenta este adolescente de 17 años que está a punto de acabar el Bachillerato y que decidió diseñar una app para aprender su lengua materna que, como le ocurre a muchas personas, no habla con fluidez.

Su proyecto, pues, es una aplicación con la que se puede aprender el bubi y otras lenguas maternas del país bajo los auspicios de la tecnología. Para conseguirlo han adaptado un diccionario bubi a la aplicación. “Ha sido emocionante. Sólo queríamos aprender. No teníamos pensado llegar hasta aquí y estuvimos nerviosos en todo momento”, admite, al tiempo que revela haber soñado siempre con la aplicación y que todos sus intentos habían muerto antes de ver la luz. Hasta esta ocasión en que, como reconoce, la inspiración y el coraje, llegaron por medio de una mezcla de arenga y riña de un familiar cuando estaban a punto de tirar la toalla. “Al cuarto día estábamos rendidos, no queríamos hacer nada más. Pero un primo mío nos habló duro, nos instó a no dejar de trabajar, que le gustaba la idea, que era muy buena. Y nos levantamos”.

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