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Librada Elá Asumu, fundadora de la marca Ewaiso

“Existe una cultura machista muy arraigada, muy retrógrada y sorprendentemente muy impregnada en la juventud”

Librada Elá Asumu

De directora de promoción de la mujer a creadora de la revista Ewaiso y emprendedora de ­éxito. Todos los pasos que ha dado a lo largo de su vida profesional han estado guiados por su ­defensa del papel femenino y su crítica al machismo todavía imperante en la sociedad.

Para una mujer hay muchas formas de interactuar en un mundo profesional eminentemente masculino y una de ellas es hacerlo con determinación pero sin renunciar a la feminidad. Librada Elá ­Asumu pronto descubrió que su puesto estaba allí donde podía luchar por el empoderamiento de la mujer, primero como directora de Promoción de la mujer y después al crear la revista Ewaiso, la auténtica semilla que le permitió liberar su espíritu emprendedor, creando una marca que pone a la mujer en el centro de todas sus ofertas. En su opinión, el secreto para triunfar está en no dejar que los sueños mueran en un rincón del cerebro sin haber intentado antes hacerlos realidad. Bajo esta convicción hizo que uno de sus últimos sueños viese la luz, su obra: “DE CUARENTENA: Reflexiones, Relatos y Poesías” donde desarrolla profundas reflexiones sobre el empoderamiento de la mujer.

P. Usted es un referente en la lucha por el empoderamiento de la mujer. Fue directora de la ­Promoción de la Mujer, ha creado Ewaiso, organizó eventos como el Foro de la Mujer Emprendedora, ha publicado recientemente una obra sobre el empoderamiento de la mujer. ¿De qué manera le han marcado cada uno de esos hitos?

R. Cada una de las etapas de mi vida con sus respectivos proyectos, me han hecho imparable, en el sentido de no frenarme ante la adversidad. He tenido que replantear muchas cosas, estudiar más, aprender más, renovarme más y formatearme mentalmente acorde a los tiempos y a la tecnología. La Librada de hoy es exactamente la sumatoria de todos esos pasos. Todos juntos y/o separados son edificantes y han configurado la persona que soy hoy. Ser directora de la Condición de la Mujer, que así se llamaba entonces, me permitió descubrir que era mujer. Esa es la primera aportación importante a mi vida. Hasta entonces, con 31 o 32 años, no sabía lo que era ser mujer, puesto que nunca estuve confrontada a la femineidad social y cultural, por llamarlo de alguna manera. Yo crecí entre chicos y siempre he interactuado con chicos y hombres. Ser mujer nunca tuvo una relevancia particular en mi día a día, exceptuando las relaciones sentimentales. Llegué a la Dirección General y empecé a trabajar. Afortunadamente soy una “persona esponja”, curiosa y abierta. Gracias a eso, descubrí la implicación que el sexo y el género tienen en nuestra sociedad y el rol que se espera que desempeñemos. Esa posición también me permitió descubrir el sector social, donde se encuentra la verdadera vida, las personas y sus vivencias diarias. Me enamoró. Desde entonces, nunca he abandonado el sector social, lo llevo a cuestas, lo vivo, lo respiro. Viendo la falta de conocimiento y de acceso a la información que tenían muchas mujeres y la propia sed de información que el colectivo manifestaba en todas las actividades desarrolladas en ocasiones especiales, concebí un boletín informativo para comunicar a través de él todas las medidas institucionales a favor de la mujer, al tiempo que servía igualmente como catalizador para recibir sus quejas, sugerencias y vivencias. Empecé a trabajar el proyecto y cuando fui transferida de nuevo a mi ministerio de procedencia en Asuntos Exteriores, decidí trasladar mi proyecto para convertirlo en una revista comercial.

“Matar las aspiraciones, los sueños, la capacidad, la competencia de una mujer, para colocarle detrás de un hombre, es terrorismo”

Librada Elá Asumu

P. ¿Fue así como nació la revista Ewaiso?

R. Efectivamente. ‘Mi primogénita’, así la llamo. Es mi primer proyecto dedicado a la mujer, aunque no es mi primer proyecto empresarial, ya que creé una agencia de apoyo a los eventos en 2002. La revista Ewaiso sufrió muchísimo retraso, ya que no recibimos las autorizaciones cuando iniciamos los procesos para el lanzamiento. Fue en 2007 cuando nos fue por fin concedida la autorización de publicación. Pero en aquel momento me encontraba gestando y postergué el trabajo, retomando finalmente dos años más tarde: el primer número fue publicado en el mes de abril de 2009.

P. ¿Cómo ha evolucionado la revista desde su primer número?

R. Tuvimos mucho éxito, desde el primer número, y perduró. De hecho, el éxito de la revista, nos permitió desarrollar distintos proyectos. La evolución es evidente. En formato, calidad editorial, contenido… Ha sido un continuo esfuerzo por mejorar. La línea editorial no ha variado: visibilizar a la mujer y contribuir a su empoderamiento, a través de ejemplos de mujeres de éxito, reflexiones y consejos. La comunicación es un vehículo de aprendizaje y, si sumamos el entretenimiento y otros focos de interés, normalmente funciona.

P. ¿Qué ha significado la revista Ewaiso para el colectivo feme­nino?

R. Ha sido la gran oportunidad para visibilizar a todas las mujeres de Guinea Ecuatorial principalmente, pero también de África y del mundo, que tuvieran algo que contar sobre su vida, trabajo, trayectoria, sueños, logros, problemas o retos, sin ninguna consideración a su estatus social, formación, o posibilidades económicas. Lo importante es la historia, su historia. Siento un grandísimo orgullo por haber creado un proyecto tan bueno como esta revista, que no solamente ha sido económicamente muy productiva, sino que también me ha permitido proyectarme verdaderamente como emprendedora, ya que ha culminado con la creación de la marca Ewaiso, con productos como cosmética artesanal (Jabones Ewaiso), coffee-shop (cafetería Ewaiso), lencería (Ewaiso Secret) e incluso una agencia de modelos (Ewaiso Model). Ewaiso se ha convertido en una marca, mi marca, y la carta de presentación de lo que soy y de cómo me siento y de cómo veo a la mujer: emprendedora, fuerte, valiente, comunicativa, desafiante e inconformista.

“Mientras viva, soñaré, emprenderé. Mi lema sobre el emprendimiento siempre ha sido: no dejes que tus sueños mueran sin haber visto la luz”

Librada Elá Asumu

P. ¿Dónde cree que se esconde el secreto para conseguir el empoderamiento de la mujer?

R. Más allá de todo, el empoderamiento significa tener el control sobre tu vida, sobre tus decisiones. Hablar de empoderar es hablar de derecho. El derecho de hacer uso real de todo lo estipulado por las leyes, pero también respetado por las instituciones públicas, en particular el aparato judicial y, más allá, la sociedad en su conjunto. Cuando somos víctimas de algo, de alguien, somos los primeros que debemos ponernos en marcha para defendernos, sin esperar a que lo hagan otros por nosotros o que nos los sirvan en una bandeja. Los derechos se conquistan, nadie los regala, por más que se encuentren en todos los documentos del mundo, si no vas a por ellos, nadie te los va a soplar. El conocimiento es la clave. Si no conoces tus derechos, no puedes reclamarlos. Por eso es necesario una cultura de curiosidad sobre las normas.

P. ¿En qué ámbitos han avanzado más los derechos de la mujer en Guinea Ecuatorial? Y de lo que queda pendiente, ¿qué categorizaría como más urgente?

R. Guinea Ecuatorial es un país bastante moderno en cuanto a los derechos de la mujer, al menos desde el punto de vista normativo. Desde la Constitución, la Ley Fundamental, la igualdad está garantizada. La realidad es otra película mucho más distinta. Hemos entrado en una era donde los hombres están en una barricada mental viajando hacia el pasado, soñando con mujeres que corresponden más a otros tiempos que a la época actual. Se nos pide y exige cada vez más que seamos unas excelentes compañeras de nuestras parejas, sin mirar si durante ese acompañamiento perdemos nuestros sueños o simplemente nos perdemos, dejando de existir. La mujer es muy consciente del empoderamiento y muchas mujeres realmente están en posiciones muy importantes en distintos sectores de actividad, incluido el aparato institucional. Sin embargo, yo no me creo la foto. Hasta hace poco, estaba convencida de que habíamos alcanzado un gran nivel de reconocimiento social. Sin embargo, no es tan real como aparenta. La mujer necesita profundizar el empoderamiento para que no sea una pantalla visual, con un hombre detrás de las cámaras sin el cual se cae la nube. No sirve para nada avanzar sobre bases falsas. Esto es perjudicial para todo el país, porque puede hacer creer que cuenta con una población femenina llena de líderes, de emprendedoras, mujeres bien formadas, productoras, para después descubrir en los hechos que no somos tan sólidos como aparentamos. Eso es negativo para el desarrollo. Como he indicado antes, a nivel institucional se han alcanzado puestos importantes: Senado, carteras ministeriales, representaciones diplomáticas, direcciones generales… En el poder legislativo y judicial hay representación, pero todo sigue siendo bastante figurativo, máxime si tenemos en cuenta que la población femenina es prácticamente el 52% de la población.

“Los hombres están en una barricada mental viajando hacia el pasado, soñando con mujeres que corresponden más a otros tiempos”

Librada Elá Asumu

P. ¿Es la cultura tradicional un obstáculo para las nuevas generaciones?

R. Definitivamente. Existe una cultura machista muy arraigada, muy retrógrada y sorprendentemente muy impregnada en la juventud. Una sociedad que piensa en la mujer como una excelente acompañante para el hombre, que mata el potencial de la capacidad de las mujeres y desarrolla muy poco de su potencial. Una sociedad que considera que la mujer es buena, pero sin pasarse. En otras palabras, que puede soñar con volar en un avión, pero no viajar en un cohete. Nuestra sociedad es todavía eminente machista porque se mantiene perpetuando una educación machista. Si las mujeres en los hogares pudieran ser más sensibles al futuro y menos nostálgicas del pasado, pensando más en sí mismas y visualizando lo que habrían sido si hubieran tenido otra oportunidad diferente a la noble de amas de casa, podrían transformar la vida de sus hijas más fácilmente. Les recomiendo el texto “¿Por qué las Mujeres no Ocupan más Puestos de Decisión?”, incluido en mi obra “De Cuarentena: Reflexiones, Relatos y Poesías”. Desarrollé una pequeña teoría sobre este tema, que responde bastante a la pregunta.

P. ¿Tiene la mujer todas las herramientas para romper el llamado techo de cristal?

R. Por supuesto que no. A la pregunta anterior me remito. Si estamos convencidas de que nuestro lugar es estar detrás de los hombres, allí estaremos porque la sociedad así lo exige, y nosotras debemos ser obedientes. Yo intento entender qué dificultad tienen algunas personas para comprender que la inferioridad de la mujer, por el hecho de ser mujer, es fruto de la imaginación. Alimentar la imaginación con fertilizantes masculinos para justificar la masculinidad necesaria en el poder, en cualquiera de sus manifestaciones, es terrorismo, a mi juicio. Cuando se matan las aspiraciones, los sueños, la capacidad, la competencia, la vida de una mujer, solo porque conviene colocarle detrás de un hombre, no puede ser considerado de otro modo: es terrorismo.

P. ¿Algún mensaje para aquellas personas reacias a aceptar la equidad de género?

R. Dicen que las barreras las ponemos nosotras mismas. Es cierto. Para que algo exista, no necesita aprobación. Las mujeres no existen con permiso del hombre. En consecuencia, sus derechos no dependen o no deberían depender de la conveniencia de los hombres. La equidad, que no es igualdad, sino la oportunidad según la capacidad, las condiciones, la necesidad, etcétera, debe ser una realidad. La equidad de género es necesario como aliciente para construir una sociedad igualitaria en la que ambos sexos participen en condiciones de igualdad, competencias, preparación en la construcción y el desarrollo de su país.

“Los derechos se conquistan, nadie los regala: si no vas a por ellos, nadie te los va a soplar”

Librada Elá Asumu

P. ¿Qué le motiva a no dejar de luchar por sus aspiraciones?

R. Mi respiración. Mientras viva, soñaré, emprenderé. Hay que luchar por los sueños. Hay que luchar, luchar, luchar, hasta que dejas de respirar. Mi lema sobre el emprendimiento siempre ha sido: “no dejes que tus sueños mueran sin haber visto la luz”. Y es que yo no tengo miedo al fracaso. Lo tomo como un proceso de aprendizaje y de caída por el que hay que pasar, superar, aprender y mejorar. Para mí es inconcebible tener algo rondándome la cabeza, soñar con ello y no llegar nunca a ponerlo en ejecución. Si hablamos de emprendimiento, para mí, el imposible no existe.

P. ¿De qué logro profesional se siente más orgullosa?

R. Haber construido estructuralmente y físicamente mi empresa. Haberla puesto en ruta cuando en el tiempo que la pensé, la concebí, la dibujé, no tenía los medios para su ejecución. El dinero llegó y el sueño se hizo realidad. Estoy muy orgullosa de la revista Ewaiso. Estoy muy orgullosa de mi marca Ewaiso en todas sus facetas y derivados. Y estoy especialmente orgullosa de mi nuevo proyecto, Centro de Aptitudes Librada Ela Asumu. Es la primera vez que me autobautizo en algo tan especial. Se trata de un proyecto de aprendizaje de valores y de principios, los cuales son fundamentos importantes para construir ciudadanos responsables y desarrollar las sociedades. KCALEA es mi nueva aventura, estoy muy orgullosa, aunque va despacio, es mi principal herramienta para apoyar la transformación social.

P. ¿Qué consejo le parece fundamental para cualquier emprendedor?

R. Se debe estar preparado para el fracaso, integrarlo desde el principio como una etapa de enseñanza. Disfrutar de la vida y emprender en lo que a uno le gusta, y si soluciona un problema importante, mejor que mejor. Apoyar con la compra de los servicios o bienes de otras mujeres, principalmente, o de cualquier otro conciudadano, para ayudar al éxito de los negocios.

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