Buscar el siguiente contenido...

Casiana Nanitursa, fundadora de Dannany Designs

“Mis diseños son como mis criaturas. A todas pongo el mismo amor, la misma dedicación y el mismo esfuerzo”

Casiana Nanitursa

En Guinea Ecuatorial, el reciclaje artesanal tiene nombre y apellidos: Casiana Nanitursa o, lo que es lo mismo, Dannany Designs. Este nombre cuelga bolsos, calza chanclas y luce accesorios en los brazos, los pies y los cuerpos de mujeres de todas las edades y todas las clases sociales. Y todo hecho con material reciclado.

El día en que nuestra entrevistada no descompone una lata de cerveza o de refresco para aumentar el stock, o que no rompe un periódico para hacer, por ejemplo, un collar, es que algo no va bien. Ella se llama Casiana Nanitursa y su marca es Dannany Designs. Su especialidad es la artesanía reciclada. Aprovechando los materiales más insospechados, como por ejemplo las anillas de las latas, es capaz de crear sorprendentes obras de arte que cautivan la atención y enamoran a los amantes de la moda. ­Trabajadora incansable, cuando está creando es como si el mundo desapareciera. La inspiración sale a su encuentro y se sumerge en preciosos diseños que no entienden de clase o escala social. Corren malos tiempos mundialmente, pero la vocación de Nanitursa es tan grande que le impide entender la vida de otro modo que no sea creando; y lucha todos los días por hacer realidad sus sueños. Sonriente como siempre cuando habla de sus creaciones, Nany, como es llamada en círculos cercanos, cuenta apasionadamente cómo siente que el tiempo se queda herméticamente encerrado en una jaula cuando hace maravillas con sus manos.

P. ¿Quién es Casiana Nanitursa? Háblenos de la historia detrás de la artista en la que se ha convertido.

R. Soy de la provincia de Wele Nzas, distrito de Nsork, y mi pueblo se llama Esong. Soy una chica soñadora, trabajadora, emprendedora, creativa, persistente y perseverante y muy tímida. No me gusta hablar de mi trabajo. Prefiero que mi trabajo hable por mí. Resumir mi vida como una historia podría ser como leer un libro de una saga. Depende de qué parte de mi vida quieras saber: la familiar, la social, la sentimental o la laboral, que es la más emocionante. Soy artesana, aunque estudié diseño de joyería en la Escuela Industrial de Barcelona. Aquí, en mi país, los materiales para la joyería son complicados de conseguir, por eso me enfoqué en la artesanía reciclada, que transforma los residuos en obras de arte. Lo interesante de mi trabajo son los materiales. Por mencionar algunos de ellos, encontramos las anillas de latas de cerveza, las cáscaras de coco de palmiste, las revistas, los papeles de periódico, etc.

P. ¿Cómo surgió la idea?

R. Llevo desde el año 2008 trabajando como artesana. De niña hacía cositas para mis siete hermanas, pero nunca se me pasó por la mente vivir de ello hasta que recibí el empujón que necesitaba para enamorarme de mi trabajo por parte de Flory Torres, una hondureña que me enseñó a manejar materiales como semillas naturales. Le estaré eternamente agradecida por ello. Lo emocionante de ser creativa es que no te aburres nunca. El trabajo no se vuelve una rutina porque cada nueva idea te permite empezar de nuevo. Es como terapia. Cuando trabajo, se me olvidan mis problemas y cada día es un nuevo reto que quiero superar.

P. ¿En qué se inspira para diseñar sus productos?

R. Es muy complicado decir en qué o quién me inspiro. Las ideas me surgen cuando veo a una mujer sin pendientes o sin collar o un escote en una fiesta o los pies de una mujer pasando a mi lado con algún calzado que no me gusta o un bolso que me parece gracioso. Me surgen ideas para crear cosas que encajen con lo que he visto. Los colores de mis productos los veo en un atardecer o en las mezclas de mis perlas al derramarse por mi mesa de trabajo. Allí extraigo las combinaciones de los colores de mis diseños.

“Lo mejor de la artesanía reciclada es que transforma los residuos en obras de arte”

Casiana Nanitursa

P. ¿Cuál es la inspiración detrás del nombre de la marca Dannany ­Designs?

R. Elegir el nombre de mi marca ha sido una odisea para mí. Desde que empecé, he utilizado varios nombres, pero ninguno me había convencido. Hasta que Lucas Nguema Escalada me dijo que la denominación debía tener mi nombre porque ya soy conocida con el nombre de Nany. Por eso mi marca es Dannany Designs, que traducido al español significa “diseños de Nany”. Sigo trabajando en el logo y con el tiempo lo iré modernizando.

P. ¿Cuánto tiempo conlleva cada uno de los diferentes ar­tículos que diseña?

R. El tiempo que me toma hacer mi producto más fácil son 5 minutos, que es una pulsera de marcaje de medio punto. Hay otras piezas que me llevan entre 2 y 8 horas, mientras que un vestido me puede llevar 2 meses, aunque hay algunos que llegan a tomarme hasta 5 meses.

P. ¿Cómo consigue el material que utiliza?

R. Encontrar material en Guinea es muy difícil, así que mi madre de acogida en España me manda lo que no puedo comprar aquí y mi hermana Patty me compra los hilos para mis bolsos en EEUU. El resto, como anillas de cervezas, revistas, semillas o conchas las consigo en Guinea. En Annobón particularmente, comprándolo a las personas que lo buscan para mí.

P. ¿Cuál de sus productos disfruta más haciendo? ¿Cuál es su favo­rito?

R. Me resulta difícil elegir porque todas las técnicas me fascinan de tal modo que cuando trabajo el mundo real desaparece. No puedo elegir cuál disfruto más. Pulseras, collares, bolsos, vestidos o sandalias… con todo me divierto. Mis diseños son como mis criaturas. A todas les pongo el mismo amor, la misma dedicación y el mismo esfuerzo. Pero si me dijeras de elegir entre mis favoritos, diría que los vestidos, por las sonrisas y la fascinación en las caras de las modelos cuando los llevan.

“Todas las técnicas me fascinan de tal modo que, cuando trabajo, el mundo real desaparece”

Casiana Nanitursa

P. ¿Para qué tipo de clientes y ocasiones son sus productos?

R. Hay mucha diversidad de clientes porque mis productos no conocen de escala social. Todo el mundo puede adquirirlos, pero los que más compran son expatriados blancos. Mis productos se pueden poner en cualquier ocasión: en fiestas de etiqueta de lujo, en el día a día, moda callejera… De hecho, entre mis clientes los hay tan diferentes como la Primera Dama de la República, doña Constancia Mangue; la ­periodista Pamela Nze o la alcaldesa de Malabo, Coloma Edjang. O también el diseñador Lucas Nguema Escalada, la cantante Nelyda Kar, su hermana Vanila Kar… y tantas más que no puedo enumerarlas a todas.

P. ¿Cuáles son los principales obstáculos a los que ha de hacer ­frente?

R. Las dificultades son muchas. Sin ayuda y sin ferias de promoción de artesanías es complicado poder hacer gran cosa. Me resulta difícil encontrar materiales y también poder vender a través de las redes sociales. Es muy poco lo que podemos hacer. Me gustaría que el Ministerio ­hiciera ferias de artesanía. Eso resolvería muchos de nuestros problemas de promoción y dificultades de ventas. El acceso a los hoteles y aeropuertos de nuestro país para la venta de productos de los artesanos autóctonos y no para los extranjeros podría solucionar las dificultades de venta, y eso requiere de la intervención del Ministerio. Nos vemos obligados a apoyarnos y promocionarnos entre nosotros en redes sociales, pero esa promoción es muy poca para los proyectos y no pueden llegar a más personas. Intentamos aprovechar las pequeñas ferias que organizan particulares y los centros culturales españoles y franceses. Las personas interesadas en mis productos pueden encontrarlos en mis páginas de redes sociales: Instagram (@dannay21 o @dannanydesing), o Facebook (@dannanysanta). O en Whatsapp (+240555517225). También pueden encontrar mis productos en el paseo marítimo de Bata todas las tardes de 5 a 22 horas.

P. ¿Cómo le gustaría que evolucionara su proyecto?

R. Me gustaría que mis productos pudieran ser conocidos a nivel mundial y que fuesen valorados porque en mi propio país no me dan el valor que deberían darme. Por eso estoy pensado en marcharme de mi país otra vez y probar suerte fuera de aquí. Me hubiera gustado evolucionar aquí y enseñar a quienes quisieran aprender y montar una empresa en la que pudiera dar trabajo a tantas mujeres como fuera posible. Pero no tengo apoyo y a nadie le ha interesado invertir para ganar a largo plazo. Por eso, los doce años que llevo trabajando en mi país han sido como si no hubiera trabajado nada. He impartido clases a muchas personas y he apoyado a las ONGs que empoderan a la mujer, pero no he visto ni he encontrado a alguien que quiera invertir en mis diseños para montar algo grande.

P. Imagine que hay algún inversor interesado en ayudar. ¿Cuáles serían sus beneficios a cambio?

R. Cualquier inversor sería bienvenido. Lo montaríamos como una empresa. Yo me ocuparía de la producción y él del resto. Al inversor le correspondería un 30%, otro 30% sería para mí y un 40% para la producción y mano de obra.

Etiquetas:

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *